Salir del sitio:
En MAGMA transformamos las preocupaciones y demandas de las mujeres en acciones concretas de acompañamiento, prevención, comunicación, incidencia y articulación comunitaria.
Nuestro trabajo se organiza en cinco líneas complementarias, adaptadas a las particularidades de Galápagos y a las barreras que enfrentan las mujeres para acceder a información, protección y justicia.
Acompañamos a mujeres en situación de violencia. Ofrecemos escucha, orientación y seguimiento durante su proceso, respetando sus decisiones, sus tiempos, su seguridad y la confidencialidad.
Facilitamos información sobre las rutas y servicios disponibles (ver Rutas y recursos) y, cuando la mujer lo solicita, apoyamos la articulación con profesionales e instituciones competentes. También damos seguimiento a situaciones de desinformación, falta de respuesta o revictimización institucional.
Nuestro acompañamiento es comunitario. No sustituye la atención psicológica, la asesoría jurídica ni los servicios que las instituciones públicas tienen la obligación de garantizar.
Acompañamos sin juzgar, culpabilizar ni decidir por las mujeres.
Creamos espacios educativos y comunitarios para reconocer las distintas formas de violencia contra las mujeres y cuestionar los estereotipos, las desigualdades y las relaciones de poder que las sostienen.
Desarrollamos talleres, conversatorios, procesos formativos y materiales educativos dirigidos a comunidades, instituciones, organizaciones, centros educativos y espacios laborales.
Promovemos herramientas para identificar señales de violencia, actuar de forma responsable y construir relaciones basadas en la igualdad, el respeto, la autonomía y el consentimiento.
La prevención no consiste en enseñar a las mujeres a evitar la violencia. Implica transformar las conductas, ideas y entornos que la permiten y exigir que quienes agreden asuman la responsabilidad por sus actos.
Prevenir la violencia es una responsabilidad colectiva.
Hacemos visible la realidad de la violencia contra las mujeres en Galápagos, sus diferentes manifestaciones y las condiciones sociales e institucionales que permiten que continúe.
Impulsamos campañas, pronunciamientos, encuentros y acciones públicas para romper el silencio, cuestionar la normalización de la violencia y colocar los derechos de las mujeres en la conversación comunitaria.
También difundimos información útil y promovemos una comunicación responsable, evitando el sensacionalismo, la exposición innecesaria de las mujeres y los mensajes que las culpabilizan o revictimizan.
La visibilización no termina en comunicar un problema. Buscamos movilizar a la comunidad, transformar la indignación en acción colectiva y exigir cambios concretos.
Lo que se silencia se perpetúa; lo que se organiza puede transformarse.
Vigilamos la actuación de las instituciones responsables de prevenir, atender, proteger, investigar y sancionar la violencia contra las mujeres.
Damos seguimiento a la respuesta institucional, identificamos barreras y exigimos que el sistema de protección actúe de manera oportuna, coordinada, especializada y efectiva.
Participamos en espacios de diálogo, formulamos propuestas y recomendaciones y promovemos mejoras en políticas públicas, planes, protocolos y prácticas institucionales.
Nuestra incidencia busca que las decisiones públicas incorporen las experiencias y necesidades de las mujeres de Galápagos y que los compromisos institucionales se traduzcan en recursos, acciones y resultados verificables.
La garantía de los derechos de las mujeres es una obligación del Estado. No puede depender únicamente de la capacidad de resistencia de las mujeres ni del trabajo voluntario de los colectivos feministas.
Exigimos instituciones que respondan y políticas públicas que transformen.
Articulamos a mujeres, profesionales, organizaciones, colectivos y personas aliadas para fortalecer las respuestas frente a la violencia contra las mujeres.
Compartimos conocimientos, conectamos capacidades y promovemos alianzas que permitan actuar de manera coordinada y sostenida en las islas.
Las redes facilitan el acceso a información, acompañamiento y servicios, fortalecen la capacidad de incidencia y ayudan a evitar que las mujeres y quienes las apoyan enfrenten estos procesos en aislamiento.
También colaboramos con colectivos feministas, organizaciones de derechos humanos, comunidades, instituciones y otros actores cuando la articulación contribuye a proteger derechos y ampliar las capacidades de respuesta.
Frente al aislamiento, construimos solidaridad y acción colectiva.
¿Necesitas orientación o acompañamiento?
Si estás atravesando una situación de violencia o necesitas información sobre las rutas y servicios disponibles, puedes comunicarte con MAGMA de manera confidencial.
Si prefieres no dejar rastro de esta conversación en tu teléfono, en la página de Contacto explicamos otras formas de escribirnos.
MAGMA no es un servicio de emergencia.
Ante una situación de peligro inmediato, comunícate con los servicios de emergencia y protección correspondientes
El Colectivo MAGMA es una organización feminista de la sociedad civil constituida por mujeres y disidencias de diversas trayectorias en el Archipiélago de Galápagos, Ecuador.
Nuestra misión es fortalecer la prevención, el acompañamiento y la acción colectiva frente a las violencias basadas en género, promoviendo una sociedad justa, equitativa y libre de discriminación patriarcal.
En un territorio insular caracterizado por altos costos de vida, dispersión geográfica y severas limitaciones en el acceso a servicios de justicia y salud especializada, MAGMA actúa como una red vital de contención y articulación comunitaria. Nuestras líneas estratégicas abarcan: (1) Prevención de violencias y acompañamiento integral a sobrevivientes; (2) Promoción de la Educación Sexual Integral (ESI) y derechos de las diversidades; (3) Cuidado colectivo y prevención del desgaste activista; y (4) Incidencia política territorial.
Guiadas por los principios de gobernanza participativa, corresponsabilidad y horizontalidad, nuestras iniciativas han permitido formar a lideresas comunitarias, visibilizar la realidad insular a nivel nacional e internacional y sostener espacios seguros en las islas Santa Cruz, San Cristóbal e Isabela. MAGMA se encuentra en una etapa de consolidación institucional y sostenibilidad financiada, orientada a diversificar sus fuentes de ingreso para garantizar la continuidad y autonomía de sus programas en territorio.
Somos un colectivo de mujeres que nació del dolor y la indignación. Hace algunos años, un feminicidio sacudió nuestro territorio y nos dejó una pregunta que no pudimos ignorar: ¿quién acompaña a las mujeres cuando la violencia toca sus vidas? Desde entonces, nos organizamos para que ninguna mujer enfrente sola lo que nosotras no pudimos evitar que le pasara a ella.
Acompañamos a mujeres víctimas de violencia machista en todas las etapas de su proceso: acogida física cuando necesitan un lugar seguro, asesoría legal cuando no saben por dónde empezar, y seguimiento constante a sus casos. Exigimos respuestas y justicia, y hacemos ruido cuando el silencio institucional intenta imponerse. Cada mujer que hemos acompañado ha tenido un proceso más justo.
También trabajamos en la raíz: llevamos educación a espacios donde temas como el aborto legal, la violación o el feminismo siguen siendo tabú, para desmontar prejuicios y hablar sin miedo.
Para que la violencia no quede impune. Para que quienes agreden sepan que sus actos tienen consecuencias. Y para que, algún día, acompañar a una víctima sea menos necesario, porque habremos transformado las condiciones que hacen posible la violencia.